lunes, 27 de abril de 2015

Vete

Cada vez que intento escribirte me quedo sin palabras,
¡y cómo no! si tu mirada aparece súbitamente en mi mente.

Malditos ojos cálidos que me hacen suspirar,
malditos esos ojos tuyos que me hacen recordar las luces de la ciudad.

Sé que no es amor, pero el que tanto se parezca comienza a enloquecerme,
tus latidos, tus sonidos, tu dulce cara aterrada, tus manos en el vacío.

Eres todo y mucho más de lo que pedí,
por eso me urge que te vayas.

Ya no quiero quedarme sin palabras,
quiero poder escribir mientras te pienso,
quiero pensar en tu mirada como un recuerdo pasajero.

Arráncame tus besos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario